Jasa conserva un rico patrimonio cultural, histórico y etnográfico, fruto de siglos de vida en el Pirineo y de una estrecha relación entre sus habitantes, el territorio y la montaña.
Su arquitectura tradicional, sus fiestas y celebraciones, la indumentaria, la música y el folclore, las tradiciones transmitidas entre generaciones y las formas de vida vinculadas históricamente a la ganadería y al aprovechamiento de los recursos naturales forman parte de una identidad propia que continúa muy presente en la vida del municipio.
Este legado no constituye únicamente un recuerdo del pasado. Jasa mantiene una vida cultural activa, en la que la conservación de las tradiciones convive con nuevas iniciativas culturales, actividades y espacios de encuentro que contribuyen a mantener vivo el pueblo y a transmitir su patrimonio a las nuevas generaciones.
Conocer Jasa es también descubrir esta forma de entender y conservar la cultura del Pirineo, construida a lo largo del tiempo y estrechamente ligada a su paisaje y a sus gentes.